::: La Esencia del Enigma :::
La Esencia del Enigma
Hola, welcome Visitante!

Te invitamos a que formes parte de esta comunidad.
Siendo miembro tienes la posibilidad de:
- Acceder a informacion restringida.
- Abrir temas y participar de los debates.
- Realizar preguntas a los miembros.
- Descargar material en formato Pdf y Doc.
Entre muchas otras posibilidades
Solo debes hacer clic en "Registrarse" y rellenar los datos.

Anímate, Te Esperamos!!

::: La Esencia del Enigma :::

Habilidades Psíquicas y lo Paranormal
 
ÍndicePortalFAQRegistrarseConectarse
Estamos en:
Canal La Esencia del Enigma

Vota por Nosotros

Votación en Hispatop.com

Comparte | 
 

 1ª ENTREVISTA AL ESCRIBA - 9ª Pregunta y Respuesta LA LIBRE ELECCIÓN

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
antonioPJ
Guia Espiritual
Guia Espiritual
avatar

Mensajes : 543
Localización : Badajoz (ESPAÑA)

MensajeTema: 1ª ENTREVISTA AL ESCRIBA - 9ª Pregunta y Respuesta LA LIBRE ELECCIÓN   Vie Nov 18, 2016 7:08 pm

1ª ENTREVISTA AL ESCRIBA - 9ª Pregunta y Respuesta:



Alfredo:

Si como dices, se acercan cambios tan tremendos en la Realidad que conocemos, me pregunto:

¿Cómo debemos prepararnos para afrontar esos cambios? Porque yo quiero vivir para contarlos.


El Escriba:

Ya di explicaciones sobre esto, en mi libro “La Cuarta Dimensión” , llamando la atención sobre la luz de nuestras Almas, el cuerpo eléctrico, la Voluntad, el aura, el cuerpo astral... todos estos términos significan lo mismo.

Pero si quieres más luz sobre lo que el Universo espera de ti, para acomodarte a sus cambios, voy a dártela.

Vamos a profundizar un poco más en lo que ya sabes, para que puedas entender cuál es tu deber en estos tiempos finales.


Si ya has comprendido:

- Que Espacio y tiempo son las dos caras del Universo.

- Que todo tiene dos caras, todo se forma con Espacio y Tiempo.

- Que es el Tiempo quien alimenta el desarrollo del Espacio.

- Que el Espacio es de naturaleza material, magnética.

- Que el Tiempo es de naturaleza inmaterial, eléctrica.

- Que todos somos a la vez magnéticos y eléctricos.

- Que la energía que hace crecer el Universo es Memoria.

- Que la Memoria tiene presencia física.

- Que tenemos dos Memorias, la del Espacio y la del Tiempo.

- Que la Memoria del Espacio, es nuestra Razón, material.

- Que la Memoria del Tiempo, es nuestra Voluntad, inmaterial.

- Que el Espacio es Razón, materia ordenada, sin movimiento, sin vida.

- Que el movimiento del Espacio se debe a la electricidad de la Voluntad.

- Que la Atención es Eterna, es el Libre Albedrío, es la Vida.

- Que todos somos fragmentos de DIOS. Fragmentos de Su ATENCIÓN, Su Razón y Su Voluntad.

- Que todos heredamos de DIOS Padre, la Atención.

- Que todos heredamos de DIOS Hijo, la Voluntad.

- Que todos heredamos de DIOS Madre, la Razón.

- Que el Espacio Universal es la Razón de DIOS, La Madre.

- Que el Tiempo Universal es la Voluntad de DIOS, El Hijo.

- Que el origen de DIOS Madre, el Dos, y de DIOS Hijo, el Tres, está en DIOS PADRE; EL UNO.


Si has comprendido todas estas cosas, ya has dado un gran salto en el Tiempo, en tu camino hacia la perfección, hacia la inmortalidad.

Pero, yo no puedo llevarte hasta el fin de tu viaje. Nadie puede hacerlo, porque paso a paso has de recorrer tu camino, construyendo tu propia memoria del Espacio y del Tiempo, con ella, tendrás conciencia de tu Reino, el Reino que por herencia te corresponde, El Reino Eterno de DIOS.

Todo lo que puedo hacer es guiarte, como debe hacer el hermano mayor con el más pequeño. Entre todos mis deberes, este es el primero.

Tampoco puedo decidir por ti, yo, sólo puedo guiarte con mi palabra y mi ejemplo, la responsabilidad de tu elección será tuya.

Debes aprender a discernir, entre la Oscuridad y la Luz, entre la Muerte y la Vida, entre Espacio y Tiempo.

En el Universo, sólo hay dos caminos:

El camino del Espacio y el camino del Tiempo. El camino del Espacio conduce a la oscuridad, el frío, la rigidez, la Muerte.

El camino del Tiempo conduce a la Luz, el calor, el movimiento, la Vida.

El camino del Espacio, es el que sigue la Razón, quiere tenerlo todo y disfrutarlo todo, antes de morir. Es el camino del dolor y acaba en la muerte.

El camino del Tiempo, es el que sigue la Voluntad, no le place el presente, quiere saber lo que hay más allá. Es el camino del deber que trasciende la Muerte.

Quien elige este camino, deberá conformarse con el placer que producen las cosas bien hechas, el placer de hacer felices a los demás, de sacar provecho a los días, llenándolos. El placer de volver de una vida con las manos llenas de buenas obras.

La Atención, el Libre Albedrío, en medio de la Razón y la Voluntad debe elegir entre ir hacia delante, hacia el Tiempo o ir hacia atrás, hacia el Espacio.

Esta no es una elección dramática entre la vida y la muerte, porque en verdad, no podemos morir.

Pero quien vive por el placer, por el placer morirá y tendrá que nacer y empezar de nuevo, con más experiencia y cierto retraso. Como un estudiante que debe repetir curso.

Si escoge el camino del placer, no necesitará un guía, porque encontrará muchos por el camino.

Si escoge el camino del deber, el camino de la Voluntad, es tan duro y solitario como la responsabilidad.

Si quiere complacer a la Razón y a la Voluntad a la vez, dando un paso atrás y otro adelante, sin avanzar ni retroceder, puede llegar a un enfrentamiento extremo entre sus dos memorias, la del Espacio y la del Tiempo, puede sufrir trastornos de doble personalidad.

El único camino razonable, es el del Tiempo, porque en él, estamos inmersos, atrapados, en un viaje hacia el futuro.

Decidir el camino a tomar, parece un simple problema de elección, fácil de solucionar, pero la cuestión se hace más compleja, cuando uno se propone andar el camino de la Voluntad y la Razón se niega. Es entonces cuando se comprende, que la Razón es como una bestia tozuda, que sólo se deja gobernar por la fuerza, por el Poder de la Voluntad.

Todos tenemos dos caras, dos personalidades opuestas, como el Dr. Jekill y Mr. Hyde, una es la Voluntad, la otra, la Razón.

Dos memorias opuestas, la del Tiempo y la del Espacio, enfrentadas, en tensión permanente, con la Atención en medio de ambas, intentando hacerlas caminar en la misma dirección.

Una quiere dirigirse al Espacio, quiere vivir en el pasado, en lo conocido, donde se siente segura.

La otra quiere dirigirse hacia el Tiempo, quiere vivir en el futuro, donde piensa ser libre.

Una resulta ser conservadora, no le gustan los cambios, la otra resulta ser progresista, quiere cambiarlo todo.

Son nuestras dos caras.

Femenina y masculina, izquierda y derecha, negativa y positiva. 

Una prefiere recibir, que le regalen y la otra prefiere dar, hacer regalos. Una quiere ocupar el espacio, ordenarlo a su antojo, embellecerlo, enriquecerlo, porque ella adora la seguridad.

La otra quiere ocupar el tiempo, proyectarlo, ordenarlo, dirigirlo, creando, construyendo, sembrando...

La Razón es una Fuerza, la Voluntad es un Poder.



La Atención necesita a la Voluntad, como intermediario necesario, para dirigir a la Razón.

La Atención, ordena a la Voluntad

La Voluntad, manda a la Razón.

La orden es eléctrica, su ejecución es magnética.



La dualidad que hay en todos nosotros, representa la dualidad Universal, y la veremos reproducida, en parejas, hermanos, familias, partidos, pueblos, países...
En todo, encontraremos esta dualidad, en la propia Humanidad, en todo el Universo; dualidad reflejada en la oscuridad, propia del Espacio y en la Luz, propia del Tiempo.

Tras muchos intentos y muchos fracasos, lograrás que tu Razón se vea subordinada a tu Voluntad y tu Voluntad a tu Atención.

El Poder y la Fuerza estarán bajo tu dominio, habrás ordenado cada cosa en su sitio.

Yo Soy la Atención, Soy el Principio Creador.

Yo Soy la Voluntad, Soy el maestro de obras.

Yo Soy la Razón, Soy el obrero.



Para lograr vivir erguido, majestuoso, tienes que estar dispuesto a librar una batalla contra tu parte más oscura, y debes saber cómo librarla.

Para vencer el “Mal” en ti mismo, debes conocer al enemigo antes de empezar la lucha, o fracasarás, porque su astucia no tiene límites y conoce todas las artes del engaño.

En esta batalla, el enemigo no es ajeno a ti, sino que vives en él, es tu Razón, tu cara negativa, tu cuerpo y tu mente, la memoria que has heredado de tus antepasados, que pretende Ser por sí misma, sobrevivir más que nadie, poseerlo todo, procurarse la mayor seguridad y el mayor placer.

Para ello, no dudará en esclavizar a la Voluntad y a la Atención, que le dan el movimiento y la Vida.

La batalla será silenciosa, pues tendrá lugar en tu propio interior y serán, tan sólo tres, los participantes.

La Atención será el árbitro, el juez de paz, el Principio Rector, los otros dos, los contendientes:

Tu Razón, tu cara negativa, femenina.

Tu Voluntad, tu cara positiva, masculina.



Puesto que la Razón es mortal y la Voluntad es inmortal, no es una guerra a muerte, porque el vencedor necesita al vencido para gobernarlo.

Si la Voluntad vence, tendrá en la Razón un fiel servidor y será justo con ella.

Si vence la Razón, convertirá en esclavo a la Voluntad, que se verá obligada a servir al mayor de los tiranos. Sin su máscara, la Razón es un verdadero monstruo insaciable y sin alma, que la Iglesia ha confundido con un diablo. Pero en verdad, no existe ningún diablo peor que la Razón.

Por estar construida con Espacio, la Razón tiene el carácter propio del Espacio, es negativa, atrayente, absorbente, posesiva, celosa, todo lo quiere para sí misma y no suelta nada, por pequeño que sea, si no es para obtener a cambio, algo más grande. 
Es nuestra memoria magnética, que crece, sumando memoria.

Resulta ser tan envidiosa, que es capaz de tapar los logros ajenos, para que sólo se vean los propios. Es vengativa y cruel, incapaz de perdonar al más arrepentido.

Tiene miedo de enseñar lo que aprende, para saber más que los demás. Enmascara su  saber, para que nadie copie sus métodos, y sus aclaraciones están llenas de oscuridades.

Con la Razón no se puede negociar, es hipócrita, tramposa y traicionera, haciendo promesas que no piensa cumplir. Cuando ve una injusticia, mira para otro lado, le asustan los problemas.

Le gusta verse atendida, reconocida, que la aplaudan, le regalen, le rindan pleitesía y a cambio, ella es cicatera, roñosa y desagradecida.

En todos los sentidos, la Razón, es enemiga de toda virtud, de toda disciplina. Además de envidiosa, caprichosa y avariciosa, es soberbia, agresiva, abusona, glotona... y mucho más. Todo lo que es malo, falso e inútil, en este mundo, es obra suya, de su ignorancia, su envidia y su impaciencia.

La tarea de la Voluntad, es domar a la Razón, como se doma a un bruto que hará cualquier cosa por sobrevivir. Es domando todos los vicios de la Razón, como la Voluntad va adquiriendo sus propias virtudes.

Todas las Razones son iguales, no las hay mejores ni peores, todas son egoístas, insaciables y sin freno.

EL ÚNICO FRENO DE LA RAZÓN, ES LA VOLUNTAD.



Ver una Razón con mucha paciencia, nos indica, que la Voluntad que la habita, está frenando la impaciencia propia de la Razón.

Una Razón valiente nos indica que la Voluntad sabe frenar el impulso cobarde de correr, sin mirar atrás, propio de la Razón.

En momentos de peligro, la Razón huye a toda prisa, despavorida, histérica. Sólo una Voluntad con experiencia puede obligarla, para enfrentarse al peligro y tratar de ayudar a los demás.

En su estado natural, la Razón carece de toda virtud.



Cuando vemos virtudes en nuestros semejantes, no significa que han heredado una Razón mejor, sino que la Voluntad que la habita, es más firme, más poderosa, tiene más tiempo, mayor sabiduría. Lleva a su Razón bien atada, con bozal, para que ni tan siquiera hable, sin permiso de la Voluntad.

Hacen falta muchas vidas para construir la memoria de la Voluntad, y se necesita todo este tiempo para domar por completo a la Razón propia, pero la mayor parte de la Humanidad ha vivido suficientes vidas para lograrlo  y ya no  queda tiempo para otra vida más. Ya estamos al fin del camino, el Tiempo, está llegando a su final.

Mientras tanto, la mayor parte de la Humanidad sigue dormida, soñando con la seguridad y el placer, van corriendo hacia la oscuridad del Espacio, alejándose de la Luz del Tiempo.

Si no logramos despertarlos, si no toman conciencia de la necesidad urgente de poner la Razón al servicio de la Voluntad, si no afrontan la guerra en su interior, la guerra  incruenta, pueden verse obligados a librar otra guerra, contra la Razón de sus hermanos, será ésta una guerra entre Razones, una guerra cruel, a muerte.

Para intentar evitarlo, en penúltima instancia, llamo a la Atención de todos los primogénitos, de todas las familias que forman la Humanidad.

Sobre ellos recae la mayor responsabilidad



Yo solo, no puedo despertar a la Humanidad, estando rendida y complacida a los pies de la Seguridad. Por ello, es deber de los mayores, ayudarme a intentarlo, por el bien de todos, de toda la Humanidad.

Nadie se salva a sí mismo. No os empeñéis en ello. Empeñaos en salvar a vuestros hermanos, así, vosotros mismos, recibiréis la ayuda necesaria para poneros a salvo.

En el tiempo presente, esta es la tarea más importante y necesaria: darle la vuelta a nuestra Razón y armarnos de paciencia, para acercar la Luz a los más sedientos y saciarlos, si es preciso, de uno en uno.

Pero no podemos despertar a ninguno, si antes, no logramos la victoria sobre nuestra Razón, obligándola a presentar su mejor cara, limpia, mansa, humilde, portadora de Luz, de Sabiduría.


Tan difícil resulta despertar a un hermano, como darle la vuelta a nuestra Razón, para que deje el camino de la Oscuridad y tome el de la Luz.


La cara positiva de la Razón, no es una sola, está construida con muchas caras menores, de modo que, al quitarle su máscara, encuentras otra debajo, y debajo de ésta, aparece otra y otra, y otra cada vez más pequeña. La tarea de la Voluntad, es quitárselas todas y darles la vuelta.

Para lograrlo hay que conocerla a fondo. Tenerla ocupada.

Nuestra Razón, nuestra conciencia del Espacio, es nuestra memoria superficial, se renueva con frecuencia y funciona por hábitos, le gusta repetir lo que sabe y moverse en terreno conocido, donde se siente más segura. No le gusta arriesgarse, ni siquiera para aprender algo nuevo, porque le horroriza el fracaso ante los demás.

Vive y aprende por imitación, le gusta imitar a quien más sobresale, a quien vive sobre los demás, al que mejor sobrevive.

Ya sabemos, que a pesar de su nombre, la Razón no razona, no se toma el tiempo necesario, no reflexiona antes de actuar, se limita a reaccionar para sobrevivir. A la hora de hablar, ella, habla la primera, sin dar tiempo a la Voluntad. Al oír cualquier palabra, con relación a su memoria, reacciona interrumpiendo, para dar su opinión.

Es nuestra memoria reactiva, autónoma, se interesa por los asuntos cotidianos que suceden en el Espacio, su seguridad, su bienestar, los movimientos entre sus vecinos, quiénes mueren, quiénes nacen, sus quehaceres, costumbres, amistades, fiestas, viajes  de  placer... no le interesa el saber profundo, no lo necesita para moverse por el Espacio.

La seguridad y el placer, son sus metas y para alcanzarlas, no dudará en mentir, robar, esclavizar y hasta matar, culpando de ello, a los demás.

Es tan envidiosa, que sueña con verse envidiada. Es mentirosa hasta la exageración, nunca dice la verdad, por miedo a las consecuencias, siempre dice lo más conveniente, para sobrevivir mejor.

Es celosa, insegura, pendenciera y exigente con los demás, pero nunca consigo misma. Sólo ve, la cara negativa de todas las cosas.

Es chismosa, alarmista, alcahueta y tergiversadora.

Es una fuerza ciega, sin freno, dispuesta a todo por sobrevivir, que vive asustada, por su miedo a morir, a perderlo todo.

Ante este enemigo tan formidable, la Voluntad no se encuentra desarmada, tiene el poder necesario para ver sometida a su Razón, hasta la obediencia sin réplica.

La Voluntad, el par opuesto de la Razón, tiene latentes todas las virtudes positivas que se presentan negativas en la Razón.

Si la Razón tiene muchas caras negativas, su par opuesto, la Voluntad, las tiene todas positivas, de modo que la Voluntad, ha de darles la vuelta, una por una.

Siendo positiva la Voluntad y negativa la Razón, ambas tienen también su par opuesto, es decir:

La Voluntad, también tiene dos caras, es positiva y negativa, pero de frente es positiva, y hay que forzarla y buscarle la vuelta para ver su cara negativa.

La Razón, también tiene dos caras, es positiva y negativa, pero de frente es negativa y hay que forzarla y buscarle la vuelta para ver su cara positiva.

La Voluntad ha de ponerle las riendas a una fuerza ciega, sin freno, con memoria propia, que aprende por sí misma, sumando más memoria en cada generación, con la intención de vivir mejor.

También la Voluntad vive dando pasos en cada vida, dando la vuelta a las caras negativas de la Razón, invirtiéndolas, poniendo de frente sus caras positivas, haciendo de cada vicio una virtud.

Puesto que la Razón funciona por hábitos, hay que invertir los negativos en positivos. Hay que enseñarla a conformarse con lo justo y necesario. Decirle ¡No! cuando pide más, forzarla para que haga sus deberes con la mejor cara. Sin negociar con ella, al cabo de poco tiempo se rendirá, y habremos ganado otra pequeña batalla, hasta la victoria final, cuando la Razón no se adelanta, porque va detrás de la Voluntad.

Tan necesario es conocer bien a la Razón como a la Voluntad. A la Razón no le gusta trabajar. El trabajo, bien hecho, es propio de la Voluntad.

Recuerda ahora, que la Razón es el cuerpo material, que heredamos de la Madre, para reconocer este mundo y llevarnos memoria de la Realidad que es el Espacio, el Universo. A este cuerpo de Espacio, le encanta, la Seguridad.

La Razón, nuestro cuerpo visible, material, magnético, ya lo conocemos, a la vista está: es lento, pesado, frágil, se cansa con facilidad, sufre de hambre, sed, miedo, frío, calor, enfermedad, se deteriora rápidamente, es hijo del Espacio, la Muerte.

La Voluntad, nuestro cuerpo invisible, inmaterial, eléctrico, que heredamos de DIOS HIJO, para conocer la Realidad que es el Tiempo, ama por encima de todo, la Libertad.

Si te preguntas por la presencia y las funciones de tu cuerpo eléctrico, considera que tu Razón y tu Voluntad, es decir, tu cuerpo material y tu cuerpo inmaterial, son opuestos, de modo que, si observas las características de uno, puedes desvelar las del otro. Contando, que uno sirve para moverse por el Espacio y el otro, para moverse por el Tiempo.

Voy a revelarte algo sobre su funcionalidad, para que reflexiones sobre la realidad que es tu Alma, tu Voluntad, construida con Tiempo, que es Luz, electricidad, memoria.

Resulta ser un cuerpo bellísimo, de luces vivas, variables, una asombrosa sinfonía de Luz y Color vibrante, en movimiento espiral.

Aunque la Luz parece que tiene densidad, por estar compuesta de muchas luces, es del todo inmaterial, de modo que tu cuerpo eléctrico es tan ligero como la Luz, que no pesa nada, es tan veloz como el Tiempo, se mueve a la velocidad de la Luz, no se cansa, no sufre de hambre, ni de sed, ni teme a nada, no le afecta ni el frío ni el calor, no conoce el dolor, no enferma, no envejece, es siempre joven, es Inmortal.

La Voluntad, nuestro cuerpo para conocer la Libertad, hecho de Tiempo, de Luz, resulta invisible a los ojos de la Razón estando a su alrededor.

Mientras vivimos en el Espacio, no podemos ver la electricidad, la Luz que procede del Tiempo, tan sólo podemos ver el reflejo de la luz en el Espacio, pero la Luz misma, no podemos verla.

La Voluntad se construye con Luz, con Tiempo, que es memoria. El tiempo que resta para  el desarrollo del Espacio, es la memoria que nos falta para terminar el desarrollo de la Voluntad.

Fuera de este Universo en desarrollo, reina la Luz de la Eternidad, allí sí puede verse la luz del Tiempo, la luz de la Voluntad. De allí venimos a por luz y allí volvemos, con ella, o sin ella.

Voy a darte Alfredo, el conocimiento necesario para que puedas visualizar la realidad que es tu Voluntad.

Ya te he explicado que tu Razón está construida con Razones menores. Si has entendido esto, te resultará más fácil comprender que tu Voluntad, está construida con Voluntades menores, es decir:

Tu cuerpo físico es un Espacio, una Razón, construida con Razones menores, que son los órganos, que tienen función propia, movimiento propio. Lo cual te indica que tienen Voluntad propia, campo eléctrico, o cuerpo de Luz.

De igual modo que la Razón, el cuerpo material, está formado por órganos materiales, magnéticos.

También la Voluntad, el cuerpo inmaterial, está formado por órganos inmateriales, eléctricos.

Cada uno de tus órganos materiales, está formado por células materiales, y cada célula, además de Razón, tiene movimiento propio, tiene Voluntad, cuerpo de Luz, eléctrico, inmaterial.

Igual sucede con las moléculas que forman las células, los átomos que forman las moléculas, y las partículas que forman los átomos.

Todas las Razones que forman tu cuerpo físico, además de Razón, tienen Voluntad, campo eléctrico, cuerpo de Luz.

Para que te hagas una idea de cómo se ven juntas, la Razón y la Voluntad, a cierta distancia, observa el Sol. Cuando miras al Sol, la luz, no te permite ver su cuerpo físico. Igual sucede con la luz de la Voluntad, que sólo deja ver a la Razón como una sombra en su interior.

LA RAZÓN ES COMO UNA SOMBRA DENTRO DE LA VOLUNTAD.



Observar la Voluntad a corta distancia, es un espectáculo impresionante. El campo eléctrico que te rodea, está formado por los campos eléctricos de tus órganos, en cuyo interior vibran los campos eléctricos aun más pequeños y más veloces de las células, que también están formadas a su vez por otros más pequeños todavía y más veloces aún, que corresponden a las moléculas, en cuyo interior pueden verse los campos eléctricos de los átomos y dentro de estos, los de las partículas subatómicas, los más pequeños y los más veloces. Todos, tienen su propia Luz.

Si el cuerpo físico, resulta hermoso en sus mejores años, el cuerpo de Luz, es una visión extraordinaria, un orden de luz y color de una riqueza inaudita, donde la vida, late por doquier, cada órgano se distingue de los demás, por su luz, su color, sus matices; latentes, cambiantes, variables en su intensidad.

Cualquier anomalía, cualquier disfunción orgánica en la Razón, se ve de inmediato en el cuerpo de Luz. Hasta los pensamientos, tienen su efecto visible en la luz y el color de los órganos.

Los ojos eléctricos de la Voluntad pueden ver en el interior de las cosas, nada queda fuera del alcance de la visión de la Voluntad. Puede dejar momentáneamente el cuerpo físico,  para moverse a la velocidad de la Luz, puede acercarse a lo más lejano en un instante y en otro instante puede acercarse a las profundidades de la materia, del mundo microscópico, para observar la magia de los mundos interiores, las células, las moléculas, los átomos, las partículas... todo está al alcance de su visión eléctrica. Su oído puede escuchar el colapso de una estrella lejana, o el movimiento vertiginoso de un electrón. Su tacto, toca la memoria de las cosas, se siente en Unidad con todo cuanto toca, aprende por simple contacto. Su olfato puede discernir el rastro que deja cada memoria sin contar el tiempo trascurrido, porque el tiempo no se mueve en la Eternidad...

En esta dimensión, sí que se mueve el tiempo, y tenemos limitado el espacio para profundizar más en el poder extraordinario de los sentidos propios de la Voluntad.

Sin embargo, el Espacio, no supone ningún obstáculo para la Voluntad. Ella está construida para reinar sobre el Espacio, la tercera Dimensión.

LA CONQUISTA DE LA VOLUNTAD ESTÁ EN EL TIEMPO.



Entiende que poder moverte a la velocidad de la Luz, te da dominio sobre el Espacio. Pero recorrer el Tiempo del Universo, desde su primer instante, hasta el último, aunque puedas viajar a la velocidad de la Luz y aunque seas Inmortal, necesitas miles de millones de años para recorrerlo en línea recta, y mucho más, para recorrerlo en espiral y cobrar Memoria de la realidad, que es la Cuarta Dimensión, la Eternidad.

No es suficiente ser Inmortal y moverse a la velocidad de la Luz, 

para conocer y cobrar memoria de la Grandeza de DIOS.

Por eso, eres Eterno.



Para disfrutar de tu cuerpo de Luz y conocer la Libertad que reina en la Eternidad, debes centrarte primero en terminar de domar el cuerpo que disfrutas ahora, creado para conocer el Espacio, la Seguridad.

No te rindas tú, ante tu Razón, la sombra de tu Voluntad, resiste sus impulsos negativos, dales la vuelta y si lo ves necesario, átala, hasta que la veas rendida, a los pies de tu Voluntad.

La Voluntad, está hecha para doblegar a la Razón. Nuestra cara positiva, luminosa, nuestra memoria eléctrica, es, por su propia naturaleza, positiva, inocente, reflexiva, razonable y sincera. Aprende por entendimiento, y logra la excelencia con la práctica. Su razonamiento se atiene a la lógica, al sentido común, no teme equivocarse porque aprende de sus propios errores. Es franca, veraz, generosa, eficiente, inteligente, comedida, vergonzosa, limpia y alegre, ve la cara positiva de las cosas, es temeraria, es valiente, protectora, sabe estar callada, sabe sacrificarse, le cuesta rendirse, sabe perdonar y tiene inspiración propia..

Al contrario que la Razón, siempre envidiosa, la Voluntad es feliz haciendo felices a los demás, disfruta con sus alegrías, se entristece con sus desgracias, y se rebela ante la injusticia.

No debemos juzgar con dureza a nuestros semejantes, cuando su comportamiento es reprobable. Hay que entender que no saben todavía frenar a su Razón, porque son Voluntades muy jóvenes y necesitan, a su lado, una Voluntad más vieja para enseñarles a conducirse y a frenarse.

Toda Voluntad, por vieja que sea, también ha sido joven, incapaz de frenar a su Razón. Hay que darle su oportunidad de aprender a la Voluntad más joven.

La clave para vencer esta guerra tan particular, está en la Atención, ella está en medio, entre la Razón y la Voluntad. Ella es la Fuente de la Vida, tanto para la Razón como para la Voluntad, de modo que, si la Atención, atiende a los impulsos negativos, propios de la Razón, la Razón se saldrá con la suya. Si por el contrario, la Atención, atiende los impulsos positivos, propios de la Voluntad, la Razón no tendrá ninguna opción.

La Voluntad, siendo de naturaleza eléctrica, no se conforma con lo material, como la Razón. Ella se alimenta de Luz.

La Luz es la Verdad, la Verdad es Perfección, la Perfección es la Vida.



La Voluntad disfruta con las cosas verdaderas, buenas y útiles, se complace ante las cosas bien hechas, el Amor, el Saber, las buenas obras, una bella composición musical, una buena obra artística, un paisaje hermoso, la sonrisa de un niño, el perfume de las flores, el canto de las aves, el silencio de los peces...

Sin embargo, la Razón, que nunca tiene bastante para sí misma, a la hora de la verdad, cuando se ve obligada, se conforma con pan y agua si la dejan vivir, y en esta condición ni se atreve a protestar.

Concluyendo:

El Tiempo, la Suprema Voluntad, no te permitirá pisar la Eternidad, antes de morir, si tu Voluntad no le ha dado la vuelta a tu Razón, para presentarla domada: mansa, humilde, paciente y obediente.

Aún me falta un último consejo relacionado con tu deseo de prepararte para el Fin de los Tiempos. 

Dice así:

Aquel que tomara la Razón de otro, perderá la Razón propia, 

porque nadie puede servir a dos señores a la vez.



Estas palabras fueron, son y serán, vigentes. Te explico:

Los dos señores a la vez, son La Razón y La Voluntad.

Ya sabes que Razón y Voluntad, son opuestas, es decir, que el fortalecimiento de una, significa o implica, el debilitamiento de la otra.

La Razón vive saludable, si la alimentamos con los frutos saludables de la Tierra, como las frutas y las semillas. Pero si alimentamos a nuestra Razón propia, con otra Razón, muerta, oscura, fría, rígida, sin campo eléctrico; entonces, nuestra Razón se fortalece y, en consecuencia, se debilita la Voluntad.

Si has elegido el camino de la Voluntad, debes reconocer esta debilidad de la Razón por la carne muerta y sus consecuencias para la Voluntad.

Si a un niño, lo alimentamos con carne, le gustará la carne, de hecho, a la Razón le gusta la carne, no en vano está construida con la memoria de muchas generaciones, cuyos hábitos y forma de vida eran la guerra, la crueldad, la esclavitud, la muerte, la carne y la sangre.

La educación es muy importante y los hábitos de una mala educación hacen más difícil la tarea de la Voluntad.

Por ello, no es la Razón de vuestros hijos a quién hay que educar, la memoria de la Razón es inconstante y superficial, olvida pronto lo que no atañe a su propia supervivencia.

La Razón, aprende imitando al más fuerte. 

Aprende, imitando el ejemplo que ve en sus mayores.



A quien hay que educar es a la Voluntad de vuestros hijos, para que sepan, por sí solos, frenar el desenfreno propio de la Razón.

Alimentando todos los caprichos de su Razón, fortalecéis la Razón de vuestros hijos y debilitáis su Voluntad.

Les hacéis, pues, un flaco favor, entregándoles al duro proceso que es la vida, con una razón caprichosa y desenfrenada, sin una Voluntad educada, resuelta y firme, para ponerle freno.

Para terminar, voy a recordarte otras palabras, verdaderas, que siguen estando vigentes y pertenecen a quien fue crucificado por decir quién era Él, en verdad: El Hijo de DIOS.

DIOS HIJO, encarnado, la Suprema Voluntad de DIOS PADRE, que fue, es, y será, por siempre, nuestro Padre, el Padre de nuestra Voluntad,

Dijo estas palabras:

EL QUE CREA EN MÍ NO MORIRÁ.



Entre hombres primitivos, no podía ser entendido, pero su afirmación es verdadera y exacta, tú ya puedes comprenderla.

Siendo Él, el Padre de toda Voluntad, siendo nuestra Voluntad, suya, antes que nuestra, creer en ÉL, es creer en nuestra propia Voluntad. De modo que, quién crea en su propia Voluntad, se subirá encima de su Razón y hará de ella un humilde y manso servidor.

¿Por qué es esto tan importante?

Porque esta generación vivirá el Fin del Tiempo, 

pisará la Cuarta Dimensión, sin tener que morir. 

Precisamente, la generación que ha olvidado su origen y su destino.



Porque su Palabra se verá cumplida.

En su nombre, te recuerdo SU PALABRA,

y como tu hermano mayor, Alfredo,

te doy también la mía.


Los mansos, poseerán la Tierra.

Los humildes, los limpios de corazón...finalmente... 

verán a DIOS.




Fin de la Respuesta y de la Primera Entrega. 






Queda abierto un tiempo de reflexión, maduración y práctica de lo que en estos extraordinarios trabajos se nos ha recordado. Y que la Atención decida…

Os envío el deseo, de encontrarnos todos más positivos a la vuelta del verano…

Por mi parte, seguiré estando a vuestra disposición porque en esta tarea no cabe descanso.

Como dice El Escriba, después de llenarse toca vaciarse.

Estad alerta para poner en práctica lo aprendido, ya sabéis que el conocimiento se convierte en Sabiduría cuando damos nuestra comprensión a quien tiene hambre de saber.

Fortalecer e inspirar a quien nos pide, es la siembra que a la postre nos trae más fortaleza y mayor inspiración.

Termino, agradeciendo a todos los que han enviado sus evaluaciones, muestras de apoyo, dando gracias por los envíos, las cuales no puedo por menos que redirigirlas al Escriba, uniendo a ellas mi más profundo agradecimiento. Extendiéndolo también a todas las personas conscientes de la realidad que vivimos y que han colaborado desinteresadamente en su difusión, trabajando por el progreso del Alma, de todas las Almas.






Un fraternal abrazo. 

Alfredo
Volver arriba Ir abajo
http://lacuartadimension.foroactivo.com/
antonioPJ
Guia Espiritual
Guia Espiritual
avatar

Mensajes : 543
Localización : Badajoz (ESPAÑA)

MensajeTema: Re: 1ª ENTREVISTA AL ESCRIBA - 9ª Pregunta y Respuesta LA LIBRE ELECCIÓN   Vie Nov 18, 2016 7:09 pm

En esta 9ª Entrevista, EL ESCRIBA hace una Síntesis de la Dualidad explicada a lo largo de las anteriores,
y además hace un Llamado o Énfasis respecto del momento crucial en que nos encontramos.

Porque ésta es nuestra última reencarnación en la 3ª Dimensión, 
y los niños que nacen hoy día son los Guardianes de la Tierra,
los Maestros que nos guiarán para hacer la Gran Transición. 

Y es lo más importante darles un buen ejemplo, una correcta educación. 
Entonces aquí, EL ESCRIBA nos da la clave para ser el cambio que queremos ver en el mundo. 

Veámoslo...


antonioPJ escribió:
Cuando vemos virtudes en nuestros semejantes, no significa que han heredado una Razón mejor, sino que la Voluntad que la habita, es más firme, más poderosa, tiene más tiempo, mayor sabiduría. Lleva a su Razón bien atada, con bozal, para que ni tan siquiera hable, sin permiso de la Voluntad.

Hacen falta muchas vidas para construir la memoria de la Voluntad, y se necesita todo este tiempo para domar por completo a la Razón propia, pero la mayor parte de la Humanidad ha vivido suficientes vidas para lograrlo y ya no queda tiempo para otra vida más. Ya estamos al fin del camino, el Tiempo, está llegando a su final.

Mientras tanto, la mayor parte de la Humanidad sigue dormida, soñando con la seguridad y el placer, van corriendo hacia la oscuridad del Espacio, alejándose de la Luz del Tiempo.

Si no logramos despertarlos, si no toman conciencia de la necesidad urgente de poner la Razón al servicio de la Voluntad, si no afrontan la guerra en su interior, la guerra  incruenta, pueden verse obligados a librar otra guerra, contra la Razón de sus hermanos, será ésta una guerra entre Razones, una guerra cruel, a muerte.

Para intentar evitarlo, en penúltima instancia, llamo a la Atención de todos los primogénitos, de todas las familias que forman la Humanidad.

Sobre ellos recae la mayor responsabilidad



Yo solo, no puedo despertar a la Humanidad, estando rendida y complacida a los pies de la Seguridad. Por ello, es deber de los mayores, ayudarme a intentarlo, por el bien de todos, de toda la Humanidad.

Nadie se salva a sí mismo. No os empeñéis en ello. Empeñaos en salvar a vuestros hermanos, así, vosotros mismos, recibiréis la ayuda necesaria para poneros a salvo.

En el tiempo presente, esta es la tarea más importante y necesaria: darle la vuelta a nuestra Razón y armarnos de paciencia, para acercar la Luz a los más sedientos y saciarlos, si es preciso, de uno en uno.

Pero no podemos despertar a ninguno, si antes, no logramos la victoria sobre nuestra  Razón, obligándola a presentar su mejor cara, limpia, mansa, humilde, portadora de Luz, de Sabiduría.


Tan difícil resulta despertar a un hermano, como darle la vuelta a nuestra Razón, para que deje el camino de la Oscuridad y tome el de la Luz.


La cara positiva de la Razón, no es una sola, está construida con muchas caras menores, de modo que, al quitarle su máscara, encuentras otra debajo, y debajo de esta, aparece otra y otra, y otra cada vez más pequeña. La tarea de la Voluntad, es quitárselas todas y darles la vuelta.

Para lograrlo hay que conocerla a fondo. Tenerla ocupada.





NOTA.:

ATENCIÓN, VOLUNTAD y RAZÓN: La Trinidad dentro de nosotros.

La ATENCIÓN sirve a la RAZÓN (el Ego, la Personalidad, el aspecto Material) cuando el Alma aún es joven.

La ATENCIÓN sirve a la VOLUNTAD (la Esencia, el Alma, el aspecto Invisible o Espiritual) cuando el Alma ya está madura, centrada.
Volver arriba Ir abajo
http://lacuartadimension.foroactivo.com/
 
1ª ENTREVISTA AL ESCRIBA - 9ª Pregunta y Respuesta LA LIBRE ELECCIÓN
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.
 Temas similares
-
» ¡Sin respuesta! El misterio de los círculos de hielo flotantes
» Christiane Desroches Noblecourt, sus libros, entrevista
» Una entrevista-------------
» El tarot hace la pregunta...
» Cartas profeticas de San José María Escriba de Balaguer

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
::: La Esencia del Enigma ::: :: Mensajes del Alma :: Lecturas de Enriquecimiento Interno-
Cambiar a: